La poliposis nasal
La poliposis nasal es una enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal y de los senos paranasales, caracterizada por la formación de protuberancias con una base o pedúnculo. Los pólipos nasales emergen principalmente del hueso etmoidal, el meato medio y los cornetes medios
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La poliposis nasal
La poliposis nasal es una enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal y de los senos paranasales, caracterizada por la formación de protuberancias con una base o pedúnculo. Los pólipos nasales emergen principalmente del hueso etmoidal, el meato medio y los cornetes medios. La protrusión de la mucosa inflamada a los conductos nasales conlleva a obstrucción nasal, síntomas de rinitis (como congestión, drenaje postnasal y rinorrea) y pérdida significativa del olfato, que pueden limitar la calidad de vida del paciente



Epidemiología
La poliposis nasal se presenta en todas las razas y clases sociales y es mayor a medida que aumenta la edad. El promedio de edad al cual aparece la enfermedad es 42 años. La prevalencia exacta de la enfermedad en la población general no se conoce, pero se estima que cerca del 2% al 4% de la población general presenta esta enfermedad. La relación hombre-mujer se encuentra entre 2:1 y 4:1, y se ha descrito una asociación hereditaria.

Etiología
La etiología de la poliposis nasal es controvertida. Se conoce que la formación de pólipos nasales es el resultado de un proceso inflamatorio crónico de la mucosa nasal y de los senos paranasales. Los pólipos se asocian con la sinusitis, de hecho EPOS considera a la poliposis nasal como un tipo de rinosinusitis crónica.
Histológicamente, los pólipos nasales son crecimientos benignos de la mucosa caracterizados por proliferación del epitelio, disminución de las glándulas mucosas, engrosamiento de la membrana basal, edema, fibrosis estromal e infiltración del estroma por células proinflamatorias. Los eosinófilos son las principales células proinflamatorias que se encuentran en el análisis tisular de la poliposis nasal, estas células se encuentran significativamente aumentadas en el 80%-90% de los casos. Se observa también un aumento del factor de crecimiento de fibroblastos así como de receptores para corticoesteroides, lo que explica en parte el papel de estos medicamentos en el control del proceso inflamatorio de la enfermedad. El número de vasos sanguíneos se encuentra disminuido, al igual que el de las terminaciones nerviosas. Los datos de inmunohistoquímica han permitido establecer la presencia aumentada de moléculas de adhesión (VCAM) y citocinas (IL, TNF-a, eotaxinas, NF-KB) en los pólipos nasales.
La poliposis nasal se ha asociado con múltiples enfermedades entre ellas: enfermedad mediada por IgE, asma, alergia al ácido acetil salicílico y/o a los antiinflamatorios no esteroideos, síndrome de Kartagener, fibrosis quística, sinusitis alérgica micótica y síndrome de Churg-Strauss.

Diagnóstico
El examen físico de las fosas nasales con un especulo nasal no siempre puede diagnosticar la patología, especialmente si el/los pólipos nasales no ocupan el meato medio. Los pólipos pueden incluso salir de la fosa nasal o deformar el aspecto externo de la nariz si son lo suficientemente grandes. Si no pueden observarse con el examen directo, se requiere una endoscopía nasal diagnóstica, o una tomografía axial computarizada (TAC). Se observan frecuentemente perlados, semitransparentes, lisos y protruyen de un pedúnculo.
De acuerdo al tamaño y la localización se han propuesto cuatro grados de severidad de los pólipos nasales:

  • 0 = No hay pólipos visibles
  • 1 = Pólipos localizados únicamente en el meato medio
  • 2 = Pólipos que migran más allá del meato medio, pero que no obstruyen completamente la cavidad nasal
  • 3 = Pólipos que obstruyen completamente la cavidad nasal

Diagnóstico diferencial
Los diagnósticos diferenciales en los adultos incluyen tumores benignos como papilomas y tumores malignos como carcinoma escamocelular y adenocarcinoma. En los niños la presencia de pólipos nasales requiere descartar automáticamente la presencia de fibrosis quística y se incluyen en este grupo de edad los diagnósticos diferenciales de meningocele, encefalocele y gliomas.

Tratamiento
Tanto los tratamientos quirúrgicos como los medicamentosos se usan comúnmente en el manejo de la poliposis nasal. El objetivo del manejo médico de la poliposis nasal es reducir los síntomas y el tamaño de los pólipos, restaurar el olfato y reducir la recurrencia. A pesar del avance tanto en los tratamientos médicos como en los quirúrgicos, no existe en el momento un tratamiento curativo para la poliposis nasal, debido a que la etiología y patogenia de la enfermedad no son del todo comprendidas.
El tratamiento quirúrgico para la poliposis nasal ha avanzado considerablemente. La cirugía endoscópica se realiza desde 1985, con lo que se ha revolucionado el manejo de la enfermedad, disminuyendo su recurrencia postquirúrgica. A pesar de ello la recurrencia con este tipo de cirugía es del 40% a 60% y es mayor en pacientes con asma o intolerancia al ácido acetil salicílico o sus derivados. Recientemente se ha introducido la cirugía guiada por TAC, lo que ha permitido al cirujano lograr una disección mas completa de las lesiones y una mayor eficacia en el procedimiento.

Los corticoesteroides tópicos nasales son considerados el tratamiento farmacológico de primera línea de elección de la poliposis nasal. Igualmente están indicados después de ciclos cortos de corticoesteroides orales o de la remoción quirúrgica de los pólipos. En los pacientes con pólipos nasales pequeños que no estén causando una obstrucción nasal significativa, el uso de corticoesteroides tópicos puede ser suficiente para reducir el tamaño del pólipo y así llevar a una mejoría importante de los síntomas.